Los libros en papel tienen los días contados. Ese es mi vaticinio. Quizá me equivoque, porque todo el mundo a quien se lo comento me dice que no, que leer en una pantalla electrónica es muy incómodo y que a los libros aún les queda mucha vida...
Pero me suena más o menos el equivalente a las frases que decían los escépticos del email ("como escribir una carta no hay nada") o de las cámaras digitales ("la calidad de una foto óptica nunca va a poder igualarse"...)
Este año no ha sido, aún, el año de los dispositivos electrónicos para leer libros, aunque en Carrefour ya han puesto en el pasado catálogo de navidades el modelo de la marca Papyre (desarrollado en España) y en Media Markt los modelos iLiad. Seguramente las navidades 2009-2010 sean las del boom de estos artilugios.
Yo creo que las grandes editoriales ya deberían estar temblando, porque a los libros -una vez que se digitalicen- les pasará como a la música: habrá un enorme pirateo en la red de los best sellers (Saramago, Ken Follet, etc... igual que ha pasado con U2, Alejandro Sanz y compañía) y los beneficios enormes que les proporcionaban esos libros menguarán bastante (si yo tuviera capital en este tipo de empresas ya iría pensando en diversificar mi cartera). También hay quien dice que si intentan poner restricciones a la copia de e-libros les saldrá mal, y al final tendrán que retirarlo, como ha hecho Apple con la protección anticopia de la música de su tienda iTunes.
En cambio, la gente tendrá acceso a un montón más de autores que jamás habrían tenido lectores en el mercado tradicional, al igual que en myspace muchos grupos han conseguido difundir su música.
¿Y, si hay tanto pirateo, qué van a vivir los autores? Bueno, no podrán dar recitales de lectura (mientras que los grupos sí tienen una fuente de ingresos con los conciertos)... una solución sería que los libros electrónicos se vendiesen los suficientemente baratos para que mucha gente ni se molestara en copiarlos, y comprase con la conciencia y el bolsillo tranquilos. Los derechos de autor deberían ser muchísimo más altos (actualmente rondan el 8-10%) puesto que el trabajo de distribución e impresión de la editorial desaparece o se reduce muchísimo en el mundo digital, así que ese 92% restante parece aún más abusivo que antes.
Actualmente un autor que vende un libro a 10 euros se lleva 80 céntimos. Lo suyo sería que se llevará 1 euro de un libro que valga 2 ó 3 euros en Internet.
Sobre la guerra sobre qué lector de e-books tiene más éxito os enlazo a un buen post aquí.
Si buscas una explicación clara y didáctica de la crisis financiera y sus consecuencias reales (cambiar escuelas por "daikiris") pincha aquí. Si la prefieres en pdf, pincha aquí.
¿Buscas apuntes, exámenes resueltos y ejercicios de Economía de Bachillerato? Pincha aquí.
¿Buscas apuntes, exámenes resueltos y ejercicios de Economía de Bachillerato? Pincha aquí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios: