
En EE.UU el debate sobre cómo reactivar la economía gira en torno a si llevar a cabo una fuerte política fiscal expansiva o confiar en que la política monetaria haga efecto. Mankiw argumenta que aunque la tasa de interés de la Fed sea ya próxima a cero (1%), aún existen otras formas más creativas de poner dinero en circulación y estimular el crédito: la Fed, por ejemplo, va a comprar directamente hipotecas a bancos.
Krugman cree, en cambio, que no será suficiente con la política monetaria porque aunque la Reserva Federal está aumentando la base monetaria de forma espectacular (ver gráfica), el dinero no "se multiplica", porque no se concede crédito. Lo mismo, explica, sucedió en la crisis de los años 30. En momentos de crisis, la preferencia por el efectivo es tan fuerte que nadie va a poner el dinero en circulación. Los bancos usan los préstamos del Banco Central para acumular efectivo, pero no para prestarlo, y el dinero apenas cambia de manos y, pese a los esfuerzos de la Fed, hay poco dinero en la economía y los tipos de interés para el sector privado son muy altos.
En esto juega un papel importante la expectativa de baja inflación, que hace que sea muy caro pedir créditos. Imagina que pides prestados 1000 euros y que dentro de un año esos 1000 euros tienen un poder adquisitivo un 10% mayor porque los precios han bajado un 10%. Si eres un vendedor de un producto "medio", tus precios también habrán bajado un 10% y tendrás que vender un 10% más de cantidad para poder devolver tu préstamo... Ese es el gran peligro de la deflación o de la inflación próxima a cero a la que nos aproximamos.
En España, además, la única forma de desahogar el enorme volumen irracional de crédito en el que nos hemos metido es reduciendo su valor real con inflación. Si todo sube -incluidos los salarios- pongamos un moderado 5%, la cuota de mi hipoteca se me hará más llevadera, y en 10 años pensaré que comprar mi casa tan cara fue algo estúpido, pero no tanto como pensaba.
Me temo que Trichet no está por la labor de una política monetaria brutalmente expansiva, que es lo que AHORA hace falta a España, y sentimos que estar en el euro nos ha dejado sin el arma de la política monetaria, que controlan desde Alemania, y a merced de la crisis. Una crisis que el euro también ha contribuido a crear fomentando una burbuja inmobiliaria y bursátil con tipos de interés excesivamente bajos entre 2003 y 2006. Pero claro, entonces Alemania tenía que salir de la recesión y en España no protestábamos porque no había apenas inflación, lo que el BCE interpretaba que no había exceso de dinero ni de gasto en España. ¿No? ¡Es que nos lo estábamos gastando todo en vivienda, que no está en el IPC!
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